La importancia de la coordinación de los actores en un siniestro de autos para obtener la máxima eficacia

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La importancia de la coordinación de los actores en un siniestro de autos para obtener la máxima eficacia

Solo una maquinaria bien coordinada y engrasada puede obtener una eficacia notable. Si hay partes de esa maquinaria que se mueven con bandera liberiana será imposible generar índices de eficacia que nos acerquen a la excelencia.

Cuando estamos hablando de agilizar de forma eficaz el proceso de resolución de un siniestro de autos, minimizando hasta el máximo los tiempos de ejecución sin que por ello se resienta la calidad, no podemos dejar nada al azar.

Cómo mínimo existen tres actores a los que debemos dirigir, por lo tanto, depende de las aseguradoras poner el orden necesario para que todos ellos queden satisfechos. Ya sabéis, el papel lo soporta todo, y más de uno estará pensando que estoy hablando de la cuadratura del círculo, pero espero demostrar que es posible, con las herramientas necesarias, llegar a la excelencia logrando que, simultáneamente, todos los actores del siniestro acaben con una sonrisa al finalizar el proceso.

Los tres pilares del proceso: asegurado, taller y perito

El asegurado, el taller y el perito son los tres actores clave. Estos deben estar interconectados para poder, de forma digital, coordinar sus tiempos. Para complicarlo un poco más, el proceso puede ser iniciado de diferentes maneras. Este normalmente lo inicia el asegurado, pero puede hacerlo, fundamentalmente por dos vías diferentes.

Vía 1: el asegurado como punto de inicio

En este modelo, el asegurado se pone en contacto con la aseguradora para declarar el siniestro. Dependiendo de la gravedad del daño, la aseguradora puede derivarlo directamente a un taller concertado cercano. Si el taller está conectado con la Cia vía digital, por ejemplo, usando la web de talleres, GistekTR. Podría utilizar la aplicación, Ubiquos, por la que el taller obtendría las fotos y/o video/s que documenten los daños del automóvil. El taller realizaría la valoración de los daños. Tanto la documentación como la valoración serían subidas a la web de talleres antes comentada, la cual, a través del sistema GistekSAAR, que es un sistema automático de autorización de reparaciones, si cumple con los parámetros exigidos, autorizaría automáticamente al taller a reparar el coche objeto del siniestro.

En este caso, el perito ni siquiera habría intervenido, por lo que el inicio de la reparación, si el taller ha realizado el proceso cuando el asegurado le ha llevado el coche, quizás se inicie en un tiempo no superior a una hora desde que el asegurado dio el parte. Bien, ¿no?. Incluso si la valoración subida por el taller no hubiera sido autorizada por el sistema GistekSAAR, el perito encargado del sistema, una vez detectada la causa de la denegación del permiso, puede enviar una valoración alternativa al taller, el cual, si le cuadra, aceptará, e iniciara la reparación con unos minutos de retraso.

Este es un caso en el que se ve claramente que la interconexión entre los actores facilita una resolución rápida del siniestro.

Vía 2: el perito como coordinador inicial

Pongo otro ejemplo. El asegurado se pone en contacto con la aseguradora para notificar el siniestro. Esta informa al perito del incidente. El perito contacta con el asegurado, e inicia una videoperitación con el mismo para identificar los daños. Una vez realizada dicha identificación, los valora, y envía al taller designado la peritación por la web de talleres. En caso de aceptación por parte del taller de la peritación, este inicia la compra de las piezas necesarias para comenzar la reparación, informando al cliente del momento en el que puede iniciar la reparación. En el caso de no aceptación de la peritación enviada por el perito al taller, este puede, a través de la web de talleres, enviarle la nueva valoración al perito, el cual, si lo ve razonable la aceptará.

Tecnología al servicio de la coordinación

Estos dos ejemplos creo que tienen la capacidad de escenificar hasta que punto la combinación de varios sistemas nos puede llevar a cotas de eficacia cercanas a la excelencia. Así, podremos satisfacer las expectativas de los asegurados, aseguradoras, y talleres, sin restar ni un euro los beneficios por ello.

Conclusión: eficiencia no es complicación

Cómo veis, no se trata de entorpecer el proceso, al contrario, lo que se logra es simplificarlo y agilizarlo. Los sistemas ya existen, por lo que no hay que desarrollar nada, tan solo aprovechar el uso de plataformas que están disponibles en el mercado.

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