¿Qué pasa con los abogados y despachos de abogados en el sector seguros?
En el camino hacia una digitalización completa del ecosistema asegurador, la mayoría de los esfuerzos se han centrado en optimizar las comunicaciones entre los principales intervinientes: talleres, reparadores, aseguradoras, peritos y asegurados. Sin embargo, existe todavía un eslabón débil en esta cadena: la relación entre aseguradoras y abogados.
Un volumen de siniestros que exige eficiencia
Según datos de 2024, el número de siniestros a nivel nacional fueron los siguientes:
—1.800.000 siniestros en Autos
—4.700.000 siniestros en hogar
Es decir, en el entorno de 6.500.000 siniestros al año tan solo en los ramos indicados. Si tenemos en cuenta que un 3% de esos siniestros acaban en los juzgados, el número de casos judicializados está en cifras aproximadas a 195.000 en esos ramos.
Y eso sin contar los miles de encargos de reclamaciones extrajudiciales, que en muchos casos también son asignados a despachos jurídicos desde el primer momento.
Esta situación genera una presión significativa en los departamentos jurídicos de las aseguradoras. La falta de eficiencia en la gestión de estos casos no solo conlleva un retraso en los tiempos de resolución, sino también un coste operativo considerable, asociado a duplicidades de tareas, errores en el manejo documental y falta de cumplimiento normativo. Además, el deterioro en la experiencia del cliente impacta negativamente en la reputación de la compañía.
Sistemas poco eficientes y con escasa trazabilidad
En muchos casos, el canal habitual de comunicación sigue siendo el correo electrónico, lo que genera distintos problemas:
- Dificultades para enviar toda la documentación de un expediente en un solo correo.
- Falta de trazabilidad clara sobre el estado y evolución del caso.
- Riesgos relacionados con la protección de datos y el cumplimiento del RGPD.
- Incumplimiento de la Seguridad de la información (ISO 27000, DORA,….)
De los datos analizados, el 90% de la Cias, trabaja solo con la vía del Email lo que refleja claramente la falla de digitalización, agilidad y seguridad que puede otorgar un sistema de gestión de este tipo de encargos.
Pero, además… ¿qué ocurriría si ese abogado, o despacho de abogados, trabaja para nueve aseguradoras, y cada una de ellas tiene su propia web? La respuesta os la dejo a vosotros.
La solución: un entorno común y multicompañía
Una solución razonable sería contar con una plataforma común y multicompañía que:
- Permita la carga completa del expediente, tanto en encargos judiciales como en reclamaciones extrajudiciales.
- Sea accesible en todo momento por las partes implicadas.
- Unifique la experiencia de uso para los despachos.
- Respete las particularidades normativas y operativas de cada aseguradora.
- Ofrezca un control exhaustivo y automatizado sobre el cumplimiento normativo, especialmente en materia de protección de datos.
Este sistema debe poder cargar toda la documentación de un expediente, poniendo la misma a disposición de cualquiera de los intervinientes en cualquier momento, lo cual agilizará sobremanera la gestión, y establecerá nuevos parámetros de seguridad.